¿Qué hace único al cometa 3I/ATLAS?
El cometa 3I/ATLAS, procedente del espacio interestelar, ha generado gran interés en la comunidad científica por mostrar actividad inusual mucho antes de acercarse al Sol. A diferencia de otros cuerpos similares, este objeto comenzó a emitir gases y polvo mientras aún se encontraba a millones de kilómetros del astro, algo que no suele ocurrir tan temprano en su trayectoria.
Un equipo del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) y del Instituto de Astrofísica de la Pontificia Universidad Católica de Chile detectó estos comportamientos usando instrumentos de alta precisión ubicados en el Very Large Telescope (VLT), en el desierto de Atacama.
Las observaciones se realizaron entre 4,4 y 2,85 unidades astronómicas del Sol. En ese rango, los científicos identificaron emisiones de níquel atómico (Ni I) y cianógeno (CN), además de una coma brillante y un espectro cargado de polvo rojizo, características poco comunes a esa distancia del Sol.
¿Por qué este hallazgo es tan importante?
Este cometa es el tercer objeto interestelar identificado que atraviesa el sistema solar, tras el paso de ‘Oumuamua y 2I/Borisov. Su origen no está ligado al sistema solar, sino que proviene de otro entorno estelar, lo que convierte a 3I/ATLAS en una muestra natural de otro sistema planetario.
Uno de los datos más sorprendentes fue la detección de níquel sin presencia de hierro, lo que sugiere un origen químico distinto al de los cometas conocidos. En los objetos del sistema solar, ambos elementos suelen aparecer juntos debido al calor del Sol. Pero en este caso, el níquel se activó primero y de manera aislada, planteando nuevas hipótesis sobre su formación.
Para los astrónomos, esto representa una oportunidad única. Según el investigador Rohan Rahatgaonkar, observar este nivel de actividad desde tan lejos es como “leer el prólogo de una historia cósmica que apenas comienza”.
¿Cuándo podrá observarse de cerca?
El cometa alcanzará su punto más cercano al Sol (perihelio) el 29 de octubre, cuando pasará a una distancia de 1.36 unidades astronómicas, es decir, unos 203 millones de kilómetros. Su máxima aproximación a la Tierra ocurrirá el 19 de diciembre.
Durante su paso, 3I/ATLAS viajará a más de 58 km por segundo, superando los 200,000 km/h. Se espera que alcance una velocidad mayor al acercarse al Sol, antes de continuar su camino hacia el espacio profundo.
Este fenómeno permite a los científicos estudiar materiales primitivos del universo y comprender mejor cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios más allá del nuestro.